La Paz, 25 de mayo de 2025 — Con una asistencia de más de 600 personas, la Iglesia Misión Buenas Nuevas La Paz, celebró este domingo un Servicio Especial por el Día de la Madre en el Salón de los Mineros, en pleno Prado paceño.

El evento tuvo como propósito honrar a las madres desde una visión cristiana, resaltando su valor espiritual, su rol en la familia y su identidad como hijas de Dios redimidas por la gracia.


Durante la tarde, las familias participaron de un programa preparado con dedicación, que incluyó alabanzas en vivo, presentaciones especiales de niños, jóvenes y adolescentes, así como obras teatrales y participaciones artísticas a cargo del Coro Nueva Alegría y el grupo Canto Esperanza.





Cada número fue una expresión de gratitud, amor y fe, destacando la obra de Dios manifestada en cada madre presente.




En el mensaje principal, el Pastor Andrés Lim compartió una reflexión basada en Romanos 3:23-24, recordando que todos hemos pecado, pero fuimos justificados gratuitamente por la redención en Cristo Jesús. A través de la Palabra, se explicó que no debemos vivir con culpa, sino con la certeza de la promesa de Dios: “Hemos sido perdonados, y ya no somos pecadores. Somos justos delante de Él por Su gracia”, enfatizó el pastor. Este mensaje trajo consuelo y esperanza a muchas madres, reafirmando su identidad espiritual.


“Fue una tarde muy especial, llena de amor. Dios tocó nuestros corazones a través de cada palabra y cada canción”, comentó la hermana Julia, visiblemente emocionada.






Uno de los momentos más destacados fue el tiempo de unión familiar dentro de la iglesia, donde las madres pudieron compartir con sus hijos, no solo físicamente, sino espiritualmente. A diferencia de cualquier otro lugar, este servicio permitió que muchas mamás experimentaran el gozo de ver a sus hijos sirviendo, participando y glorificando a Dios.




“Ver a nuestros hijos honrarnos así, con tanto cariño, fue una bendición. Me siento muy agradecida con Dios y con la iglesia por organizar este hermoso evento”, expresó la hermana Carmen, madre de tres hijos.


Al finalizar el programa espiritual, todas las madres fueron agasajadas con un plato especial: un delicioso chicharrón preparado con esmero, como muestra de amor y reconocimiento. Además, se realizó un sorteo de premios, gracias a la generosa colaboración de varios hermanos que donaron vales y regalos, permitiendo que muchas madres recibieran un detalle adicional en esta jornada.




La celebración concluyó con un ambiente de gozo, unidad y profunda gratitud a Dios. Se vivió un tiempo donde la gracia del Señor se manifestó en cada detalle, desde la adoración hasta el compañerismo.







La Misión Buenas Nuevas Bolivia agradece profundamente a todos los hermanos que colaboraron en la organización del evento, y a cada familia que asistió. Eventos como este no solo exaltan el rol de la madre, sino que fortalecen la fe y consolidan la iglesia como el mejor lugar para crecer juntos, bajo la promesa viva del evangelio.