La Iglesia Buenas Nuevas de la ciudad de Santa cruz, la sede del Centro en este tiempo antes y al inicio de la cuarentena tuvo algunas dificultades con el lugar donde se congregaban, lo que permitió unir el corazón de los miembros de la iglesia para orar por otro lugar, pero parecía imposible trasladarse porque la pandemia continuaba y más rígido, se cerraron todo tipo de actividades lo que dificultó buscar el ambiente, sin embargo Dios es fiel y su palabra se cumplió y …” Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”.. San Juan 11:40.

Esa promesa fue la esperanza para buscar el lugar, conjuntamente con todos los hermanos, por medio del Internet a pesar de la restricción de salidas de las personas, pero primeramente Dios trabajó en el corazón de una hermana que dio su casa para la iglesia de manera provisional, los hermanos estaban muy agradecidos y uniendo el corazón trabajaron en algunas reparaciones y solo por la palabra de Dios se cumplió la promesa y que toda oración no vuelve vacía, porque somos sus hijos.

Todos los hermanos unidos con un solo corazón buscaron una nueva casa para la iglesia, a pesar de la cuarentena, pero por la gracia de Dios el 29 de julio Dios permitió el traslado a otro nuevo ambiente y los miembros de la iglesia vieron la gloria de Dios y que toda promesa escrita se cumple.
