Este sábado 19 de septiembre, los jóvenes vivieron una jornada muy especial, en un encuentro pensado para salir de la rutina, compartir y disfrutar juntos de un tiempo diferente.

Desde temprano, todos fueron llegando con bien y, alrededor de las 10 de la mañana, comenzó la jornada. Los primeros momentos estuvieron llenos de juegos, dinámicas y risas, creando poco a poco un ambiente donde todos pudieron integrarse y disfrutar.





Después de los juegos, compartimos el almuerzo. Fue otro momento para conversar, conocernos un poco más y disfrutar de la compañía de los demás. Y como todavía quedaba mucho por disfrutar, continuamos con diferentes actividades dentro del parque.




La jornada se llenó nuevamente de energía con los partidos de vóley y fútbol. Jóvenes, estudiantes y guias se animaron a jugar, reír y compartir.




Sin embargo, entre todas las actividades, hubo un momento que marcó especialmente este encuentro: el momento de escuchar la Palabra de Dios.
Los guías compartieron el mensaje basándose en Juan 11:17-27, el pasaje donde Jesús se encuentra con Marta después de la muerte de su hermano Lázaro.
A través de esta historia pudimos pensar en algo muy importante. Marta conocía a Jesús y sabía de las grandes cosas que había hecho, pero cuando llegó el momento de enfrentar una situación que parecía imposible, también tuvo que aprender a creer verdaderamente en Él.
La Palabra nos llevó a reflexionar sobre nuestra propia vida y sobre la importancia de creer en Dios en todo momento. Así como Marta tuvo que aprender a creer en Jesús aun en medio de una situación difícil, nosotros también debemos creer que, ante cada dificultad que llegue a nuestra vida, Dios estará con nosotros y nos ayudará.





Así, después de un día lleno de juegos, deporte, risas y compañerismo, terminamos nuestro encuentro con algo mucho más importante que llevarnos a casa: una palabra que pueda permanecer en nuestros corazones.
Por la gracia de Dios, pudimos compartir un día diferente con los jóvenes, demostrando que es posible divertirse, hacer nuevos amigos y disfrutar de actividades sanas, mientras también tenemos la oportunidad de escuchar la Palabra.

Creemos que Dios quiere trabajar grandemente en la vida de los jóvenes. Por eso, continuamos realizando diferentes actividades que permitan compartir momentos especiales y, sobre todo, transmitir la esperanza que encontramos en la Palabra de Dios.